La memoria del Lampaso. Por que Duhalde deberia
ser juzgado
"Duhalde me decía qué valija
tenía que pasar"
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Por Raúl Kollmann (nota de 1998)
IBRAHIM AL IBRAHIM (fue funcionario
y no hablaba castellano), exmarido de AMIRA YOMA, cuñada presidencial y jefa
de audiencias de Carlos Menem, le echó ayer prácticamente toda la culpa del
llamado Narcogate --el escándalo por lavado de dinero proveniente del
narcotráfico-- a EDUARDO DUHALDE Y A LA PROPIA AMIRA YOMa. Ibrahim, que fue
asesor de la aduana de Ezeiza aunque casi no habla castellano, sostuvo que
"el vicepresidente Duhalde me hacía llegar papelitos indicándome que
ciertas valijas no se debían abrir en la Aduana y, por supuesto, esas valijas
no se tocaban. También hacían pasar containers". Desde Damasco, el excoronel
sirio, prófugo de la Justicia argentina, dijo que recientemente estuvo preso
por un pedido de captura llegado desde Buenos Aires pero que después de dos
meses lo dejaron libre. La Casa Rosada y el embajador argentino en Damasco
dieron en su momento otra versión: que Ibrahim fue detenido por un incidente
menor y que no hubo posibilidad de pedir la extradición. El prófugo ex
coronel sirio dio una versión del Narcogate en la que intenta dejar muy bien
parado al presidente Carlos Menem y trata de perjudicar en forma notoria a
Duhalde.
Ibrahim al Ibrahim apareció anoche, desde Damasco,
en Hora Clave, el programa que conduce Mariano Grondona. Se lo vio más
bien demacrado y utilizando su particular lenguaje mezcla de castellano y
árabe, cambiando vocales, artículos y adjetivos. El ex cuñado presidencial
fue uno de los personajes claves en el escándalo que en su momento denunció
en España la revista Cambio 16 y en la Argentina el periodista
Román Lejtman en Página/12.
A partir de una investigación sobre narcotráfico realizada en la península se
descubrió que en la Argentina operaba una banda que lavaba el dinero de la
venta de estupefacientes. La plata sucia ingresaba al país en grandes valijas
y con la complicidad de funcionarios del Gobierno. Ibrahim jugaba un papel
fundamental ya que estaba en la Aduana de Ezeiza, por lo que hacía entrar las
valijas sin revisación alguna. Incluso Amira trajo valijas personalmente.
"Yo no fui jefe, fui asesor del director de la
Aduana" --sostuvo Ibrahim--. "Eso me lo consiguieron Amira y
Duhalde. Ella me había dicho que me iban a conseguir algo y después por
Duhalde me dieron ese puesto."
--A usted se lo acusa en concreto de
estar en una banda de lavado de dinero que hacía entrar una gran cantidad de
plata en valijas--, le preguntaron en Hora Clave.
--Mire, no era mi trabajo revisar valijas. Eso sí, me
mandaban papelitos de la oficina del entonces vicepresidente Duhalde para que
no revisemos a alguna gente. Esas valijas no se podían tocar. Me mandaron
muchos papelitos de esos. Todo venía de la oficina del vicepresidente y en
algún momento había tres personas que trabajaban para Duhalde que me pedían
eso. Así entraban las valijas.
--¿ADEMÁS DE VALIJAS TAMBIÉN PASABAN
CONTAINERS?
--Sí. Unos siete u ocho, o tal vez diez. Venían en
aviones en la parte de cargas y pasaban a la bodega. Después venían camiones
y se llevaban todo. En ese momento le avisé al presidente Carlos Menem. El de
inmediato llamó por teléfono al director de la Aduana, un tal Basile. A la
Aduana venía otro señor D'Angelo, de parte de Duhalde, que también pasaba
cosas. Yo me tuve que ir de la Argentina porque sabía todo esto pero no lo
podía probar.
--¿Y POR QUÉ LO METIERON A USTED EN
TODO ESTO?
--Y seguro que fue una cosa contra el presidente
Menem. Nunca hice nada. Imagínese. Yo casi no hablo español así que no pude
ser protagonista de nada. Amira y Duhalde me propusieron que trabajara ahí y
yo necesitaba un trabajo. Era un buen trabajo. Después me usaron. No tuve
nada que ver con el lavado de dinero ni supe nada. Si hay lavado, los
culpables son Mario Caserta, Anello y Amira.
Esta versión de los hechos está, como mínimo, llena de
contradicciones. AMIRA era jefa de audiencias de Carlos Menem, por lo tanto
su referente no era DUHALDE sino el Presidente. Con Mario Caserta ocurre otro
tanto: acompañó a Menem en la campaña presidencial y después fue funcionario
menemista. Mario Anello era un integrante de la banda de lavadores, que como
el propio Ibrahim reconoce, estaba íntimamente ligado a Caserta. O sea que
los que el sirio dice que eran integrantes de la supuesta banda de lavadores
eran cercanos al Presidente, pero Ibrahim trata de sacarle ese peso a Menem y
se lo pasa a Duhalde. De todas maneras, es efectivamente cierto que Duhalde
firmó el decreto de designación de Ibrahim en la Aduana. El ahora gobernador
bonaerense sostiene que él simplemente firmó porque se lo dieron a firmar,
como si fuera un trámite burocrático.
Lejtman señala que "para la designación de
Ibrahim no bastaba con la firma de Duhalde. Hubo un decreto anterior, firmado
por Menem, por el cual se modificaba el régimen de ingreso a la función
pública justito para permitir la entrada de Ibrahim. Era un decreto a la
medida de Ibrahim. Además, debajo de la firma de Duhalde se pueden ver las
letras fca. Según los Yoma, esas siglas significaban Feliz Cumpleaños
Amira. Efectivamente la jefa de audiencias ese día cumplía años y por
eso la versión de la Casa Rosada es que Duhalde le hizo el regalo a Amira. El
gobernador bonaerense dice que fca significa firmado con Amira,
es decir que quiso dejar en claro que él sólo sucribía el decreto porque la
secretaria de audiencias de Menem se hacía responsable y su firma era un mero
formulismo. Hay que acordarse también que cuando se inició el escándalo,
Duhalde fue el primero en reclamar la renuncia de Amira, en tanto que la
defensa de la cuñada presidencial era ejercida por hombres de la Casa
Rosada".
--¿CÓMO CONOCIÓ A MARIO CASERTA,
IMPLICADO EN EL LAVADO DE DINERO? --le preguntaron anoche a Ibrahim en Hora Clave.
--Lo conocía de la campaña electoral de Carlos Menem.
Después lo vi muchas veces en casa de Amira. Una vez fui a un acto en Lanús
al que Amira iba en representación del Gobierno. Ahí apareció junto a Caserta
un petiso que me presentó el mismo Caserta. Después supe que ese petiso era
Mario Anello.
Para Lejtman, "según la información que hay en el
expediente tanto en España como en Uruguay, Miami y la Argentina, uno podría
interpretar que Anello era el jefe de la banda, Caserta el jefe en la
Argentina y fue Caserta el que contrató a Amira e Ibrahim para las operaciones
de ingreso de la plata al país".
El final de la entrevista a Ibrahim fue a toda
orquesta.
--USTED ESTÁ PRÓFUGO. ¿CÓMO HIZO
PARA IRSE DE LA ARGENTINA? --le preguntaron.
--Salí por la frontera a Brasil. Salí caminando como
hace la gente ahí.
--¿CON QUÉ DOCUMENTO?
--No, no me pidieron ningún documento. Nadie ahí
presenta pasaporte ni nada. Salí caminando.
--Y SI LAS COSAS SON COMO USTED
DICE, ¿POR QUÉ NO VIENE A LA ARGENTINA Y SE PRESENTA A LA JUSTICIA?
--No tengo plata y además estoy enfermo del corazón.
Si me pagan voy.
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